Sabariego

 

Máscaras

Como un poeta mediocre, acudía a diario a mi Parnaso particular, allí siempre estabas tú. Prefería pensar que esperabas mis ripios, anhelabas mis bocetos y ante ti ejecutaba mis destrezas. Aunque ni siquiera me conocieras, ni siquiera me miraras.
Yo soñaba que te encendía de amor.

Con mis zapatos coturnos peroraba sin cesar.

Mitad por mitad mi parte masculina equilibra mi parte femenina. El azul se agita y arremolina tras la realidad caramelo. Primero la vigilia después viene el sueño. Soy un hermafrodita que cabalga por el cielo de Orión. Tu un árbol que hunde sus raíces entre el dia y la noche, la luz y la sombra.

Tragicomedia de un actor que habla solo.

Oleo sobre lienzo
73 x 90 cm
Anterior | Inicio | Siguiente